Reparto sostenible de mercancías en París (Francia)

Por News Editor / Actualizado: 25 May 2015

Desde 2007 Monoprix, un importante mayorista francés, cada vez recurre menos al reparto de mercancías en camión. En su lugar, distribuye los productos a sus tiendas parisinas en tren y vehículos de gas natural licuado (GNL) en el último tramo. Esta solución multimodal sostenible, que implicó la renovación de un andén de una estación ferroviaria del centro urbano, ha logrado reducir de manera considerable las emisiones de CO2 y NOx, así como la necesidad de espacio de almacenaje, y ha generado una imagen «verde» pública muy positiva para la empresa.

Si finalmente Francia introduce las polémicas ecotasas, el conocimiento y la experiencia en el campo del transporte multimodal y la logística con la que cuenta también podrían representar una ventaja competitiva para Monoprix.

Context 

La elevada demanda de mercancías en la zona de París supone un gran reto, por lo que resulta fundamental garantizar una distribución eficiente y sostenible de los productos. Aunque la ciudad se sitúa en el centro de la estructura radial de la red ferroviaria francesa, el porcentaje de transporte de mercancías en tren es muy bajo: en la región de la Isla de Francia, el transporte de carretera alcanza el 90 % y se acerca al 100 % en el último tramo. La creciente congestión del tráfico y los impactos negativos que genera el transporte por carretera han obligado a las autoridades a definir medidas relacionadas con una logística sostenible.

En 2002 un equipo formado por distintas partes interesadas desarrolló un programa de movilidad sostenible y logística urbana. En 2006, 47 agentes, entre ellos varias empresas de logística, operadores de transporte marítimo y ferroviario, proveedores y mayoristas, redactaron una carta (se puede descargar a continuación) que recogía las prácticas óptimas en transporte y distribución de mercancías en París con el propósito de mejorar la sostenibilidad de dichas actividades.

In action 

La iniciativa de una cadena de suministro que utilizara el ferrocarril para el transporte de mercancías dentro de París fue puesta en marcha por el ayuntamiento parisino en 2004, en colaboración con distintas organizaciones, entre las que se encontraba la red ferroviaria francesa (RFF). El ayuntamiento destinó dos millones de euros a la renovación del andén Gabriel Lamé de la estación de París - Lyon, que funcionaría como intercambiador multimodal. La obra implicaba la construcción de una barrera que protegiera del ruido a los vecinos y residentes y de una estación de abastecimiento para vehículos de gas natural licuado.

Monoprix aprovechó esta oportunidad para cambiar su proceso de reparto y usar este método para distribuir a sus tiendas de París productos tales como textiles, artículos de limpieza o para el cuidado de la salud y bebidas. La idea era utilizar trenes para llevar los artículos al andén G. Lamé desde sus dos centros de distribución, a 40 km, y después hacer el último tramo en vehículos de GNL.

Los proveedores de Monoprix llevan los productos a sus centros de distribución antes de las 18.00 horas del día anterior al que los establecimientos tienen previsto recibirlos. Allí se ordenan en palés y se cargan en vagones de tren (alquilados a la compañía SNCF) con carretillas elevadoras. El tren parte a las 19.40 y llega al andén G. Lamé a las 21.15, donde la carga pasa a furgonetas de GNL con capacidad para transportar 20 palés cada una. La distribución del último tramo comienza a las 06.30. Monoprix utiliza una media de 17 vagones de tren, cada uno de ellos con capacidad para 46 palés. Este servicio usa 260 trenes al año aproximadamente, es decir, el equivalente a 12.000 camiones.

Results 

El paso de la carretera al tren y a vehículos de GNL ha supuesto una disminución de 410.000 toneladas de CO2 y 25 toneladas de NOx al año. Aunque no se ha cuantificado, se espera que la reducción del número de camiones en las carreteras haya conllevado una disminución de la congestión, el desgaste del asfalto y los accidentes.

También ha reducido la necesidad de contar con mayor espacio en los almacenes de Monoprix. La mayor capacidad y velocidad de carga de los vagones de tren (gracias a sus puertas correderas) ha permitido que un almacén de Lieusaint reciba una mayor demanda sin tener que ampliar su espacio de almacenaje. Se tarda 25 minutos en cargar un vagón con 43 palés, mientras que antes era necesaria una hora y media para cargar el mismo número de palés en un camión. Además, se pueden cargar al mismo tiempo diez vagones, de modo que en el almacén se libera más espacio para otros productos.

Los costes también se reducen de forma progresiva. En 2007 los costes del reparto en tren y vehículos de GNL eran un 25 % superior a los del transporte exclusivo por carretera, mientras que en 2012 solo los superaban en un 12 %. La experiencia que ha adquirido Monoprix en la mejora de la eficiencia de su cadena logística constituye también un importante factor competitivo para el futuro, sobre todo si el gobierno francés reconsidera los planes de una ecotasa nacional.

Junto a la venta de sus productos ecológicos y la renovación de sus almacenes para reducir el consumo de energía, las soluciones sostenibles del reparto de mercancías hacen que en la actualidad Monoprix pueda también anunciarse como una empresa comprometida con el medio ambiente.

Challenges, opportunities and transferability 

Los costes de explotación han resultado ser mayores de lo previsto. El transporte ferroviario multimodal es rentable cuando la distancia recorrida es de entre 800 y 1000 kilómetros, pero el caso de Monoprix solo representa una parte pequeña del total. A pesar de incrementar su eficiencia entre 2007 y 2012, los costes siguen estando un 12 % por encima de los del transporte convencional por carretera exclusivamente. Esto se debe principalmente a los tiempos de paro en el andén G. Lamé, donde en lugar de emplear la técnica del despacho directo (cross-docking), los palés son descargados de los trenes y cargados en furgonetas en dos periodos de tiempo diferentes.

Asimismo, la alta frecuencia de reparto de sus proveedores impide a Monoprix utilizar el ferrocarril para transportar los productos a su almacén de Combs la Ville porque no cumple el requisito de economías de escala necesario. Por otro lado, el operador ferroviario únicamente alquila la unidad completa (22 vagones), a pesar de que Monoprix solo utiliza en numerosas ocasiones 17 vagones conforme a su demanda. Además, la empresa debe pagar una tarifa anual por el uso diario de 26 vehículos de GNL, aunque en muchas ocasiones use un número inferior. Las opciones no son en absoluto flexibles, en resumen.

Una opción sería usar esta solución multimodal para llegar a más establecimientos. Sin embargo, las tiendas quieren recibir los productos en el mismo periodo de tiempo y esto hace que sea complicado programar las entregas. Finalmente, hay que destacar que el andén G. Lamé se encuentra en una zona muy poblada y que muchos ciudadanos se quejan por el ruido que causa la descarga, sobre todo en relación con las plataformas de acero necesarias para subir las carretillas elevadoras al tren.

In Depth 

Foto: Jude Freeman / CC BY-ND 2.0

Topic: 
Urban freight/city logistics
Region: 
Northern Europe
Country: 
France
City: 
Paris
Contact: 
Sylvaine Benjamin
Author: 
Marco Valerio Salucci
02 Feb 2015
25 May 2015