París COP21 – El papel del sector del transporte en la lucha contra el cambio climático

Por Pavlina Dravecka / Actualizado: 27 Aug 2015

El próximo mes de diciembre se reunirán en París representantes de gobiernos de todo el mundo en el marco de la 21ª sesión de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).

Conocida como COP21, la conferencia reviste una importancia crucial para alcanzar finalmente, y por primera vez en más de 20 años de negociaciones en la ONU, un acuerdo universal sobre el clima que sea legalmente vinculante, con el objetivo de mantener el aumento del calentamiento global por debajo de los 2 ºC.

A fin de alcanzar este objetivo, los países del mundo tendrán que adoptar importantes decisiones sobre cómo reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, que en su mayoría proceden de emisiones de dióxido de carbono (CO2) relacionadas con la energía.

Una de las principales maneras de reducir las emisiones globales —que en 2012 alcanzaron los 34 500 millones de toneladas[1]— es disminuir el consumo de energía y mejorar la eficiencia.

Es mucho lo que la industria del transporte se juega en esta batalla contra el cambio climático, no en vano las emisiones del transporte mundial alcanzan casi los 7 190 millones de toneladas de CO2[2].

Hace unos meses, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, retó a la industria a «reformar los sistemas de transporte del mundo» y «encontrar nuevas soluciones ecológicas».

En respuesta a este llamamiento, la Unión Internacional de Ferrocarriles (UIC), la Unión Internacional de Transporte Público (UITP) y la Asociación para el Transporte Sostenible con Bajas Emisiones de Carbono (SLoCat) pusieron en marcha el Proceso de París sobre Movilidad y Clima (PPMC).

El PPMC elaborará un conjunto de mensajes y recomendaciones comunes en materia de movilidad y clima que servirán como base o referencia para los debates sobre transporte en la conferencia COP21; el PPMC celebrará también una serie de rondas de diálogo a escala nacional y regional durante la segunda mitad de 2015, para dar voz así a las partes interesadas que no participen en COP21.

El PPMC organizará igualmente una serie de actividades oficiales y no oficiales, paralelas a COP21, en el ámbito de la movilidad sostenible y el cambio climático, incluido el Día del Transporte 2015, que se celebrará el 6 de diciembre.

La Unión Europea también está decidida a reducir sus emisiones: el pasado mes de octubre los líderes europeos se comprometieron a reducir los gases de efecto invernadero en al menos un 40 % para el año 2030.

La UE se muestra igualmente dispuesta a ayudar al sector del transporte a responder a la llamada a la acción de Ban Ki-moon. En este sentido, la UE está creando marcos y aportando fondos para ayudar a modernizar, integrar y limpiar el transporte y la movilidad urbana en las ciudades europeas, que es responsable del 40 % de todas las emisiones europeas de CO2 del transporte por carretera, y de hasta el 70 % de las emisiones de otros contaminantes procedentes del transporte[3].

En 2013, la Comisión Europea puso en marcha el paquete de movilidad urbana a fin de reforzar sus medidas de apoyo en el ámbito del transporte urbano. El paquete permite a la Comisión compartir experiencias, difundir las mejores prácticas, fomentar la cooperación y proporcionar apoyo financiero específico a las ciudades europeas.

La Comisión trata de centrar igualmente sus proyectos de investigación e innovación en la búsqueda de soluciones a los retos de la movilidad urbana, al tiempo que intenta involucrar a los Estados miembros y mejorar la cooperación internacional con el fin último de crear una movilidad urbana competitiva y eficiente en el uso de los recursos. Un pilar central de esta estrategia es animar a las ciudades a elaborar y aplicar planes de movilidad urbana sostenible.

Y una importante ciudad europea, París, la sede de COP21, está adoptando ya unas valientes medidas en esta dirección: hace unos meses, la capital francesa se comprometió a prohibir los vehículos diésel para el año 2020, y estableció una ambiciosa estrategia de fomento de la bicicleta que, con sus 150 millones de euros de presupuesto, prevé, entre otras cosas, duplicar el número de carriles-bici en sus calles.

 «Debemos dar un ejemplo que impulse a otros países a comprometerse conjuntamente a combatir el cambio climático», afirmó Ségolène Royal, ministra francesa de Ecología, Desarrollo Sostenible y Energía. «Tenemos que demostrar que es posible adoptar medidas eficaces y cambiar nuestro modelo de energía».

¿Cómo cree que se desarrollarán las conversaciones de la COP21 en París? ¿Cómo piensa que la movilidad urbana puede contribuir a reducir las emisiones? ¿Puede la industria del transporte aportar soluciones sólidas que ayuden a combatir el cambio climático?

Comparta sus opiniones con nosotros en el Foro de Eltis.

 

Español
Country: